<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/'><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472</id><updated>2007-10-13T23:34:11.923+02:00</updated><title type='text'>Ocultando el Sol con la cabeza de un alfiler</title><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default'/><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml'/><author><name>Sergio Parra</name></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>36</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-116342375777489758</id><published>2006-11-13T14:11:00.000+01:00</published><updated>2006-11-13T14:15:57.783+01:00</updated><title type='text'>Nos mudamos</title><content type='html'>Pues eso, que a partir de ahora este blog queda detenido como si hubiese sido alcanzado por un dardo impregnado en curare. Nos mudamos a &lt;a href="http://www.sergioparra.com"&gt;www.sergioparra.com&lt;/a&gt;, con un mejor diseño y bajo wordpress. Todos los contenidos se conservan en la nueva dirección, así que no temáis al cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los que estén suscritos a la RSS de este blog, la nuevo RSS sería ésta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/wordpress/feed/"&gt;http://www.sergioparra.net/~sparra/wordpress/feed/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos vemos en la nueva dirección.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/11/nos-mudamos.html' title='Nos mudamos'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=116342375777489758' title='0 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/116342375777489758'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/116342375777489758'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-116013301643397655</id><published>2006-10-06T12:52:00.000+02:00</published><updated>2006-10-06T13:10:16.540+02:00</updated><title type='text'>El neng existe. Y es peor.</title><content type='html'>Pues eso, lo que siempre se dice: que la realidad supera la ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bueno de &lt;a href="http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/bigas/index.htm"&gt;Bigas Luna&lt;/a&gt; se ha embarcado en su última película en la peliaguda misión de radiografiar los muchachos y muchachas del extrarradio de las ciudades: los llamados &lt;em&gt;cholos, bakalas, neng´s&lt;/em&gt;. El que siempre ha sido un icono para onanistas irredentos (&lt;em&gt;Las edades de Lulú, Huevos de oro, Jamón, jamón&lt;/em&gt;) define a la protagonista del filme de marras, &lt;strong&gt;Yo soy la Juani&lt;/strong&gt;, así: &lt;em&gt;Es la hija del brutalismo ibérico y del glamour de periferia, y es lo más&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, sí, preciosa definición. Sobre todo cuando los decibelios superlativos de sus coches &lt;em&gt;tuning &lt;/em&gt;y sus motocicletas trucadas te trepanan los tímpanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Verónica Echegui&lt;/strong&gt;, la señorita que encarna a la tal &lt;em&gt;Juani&lt;/em&gt;, en el casting de la película respondió así a la pregunta de qué hacía los sábados: &lt;em&gt;Ayudo a mi madre, que la abuela está muy mal y se hace las necesidades encima, así ella sale y yo le leo el periódico, le cuento cosas, y cuando vuelve mi madre, me maquillo, me pongo minifalda y salgo a follar, que es lo que más me gusta.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;V&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;V&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc33cc;"&gt;A&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;ESPAÑA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;! Oee oe oe oee&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otrosí fascistoide surgido del hartazgo: cuánto me recofilaría el contemplar cómo todos los vehículos censados en el estado español que luciesen una de esas pegatinas del toro bravo de Osborne en su chasis deflagrasen en este mismo instante. Bailaríamos alrededor de las llamas y entonaríamos algún canto bantú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdón.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/10/el-neng-existe-y-es-peor.html' title='El neng existe. Y es peor.'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=116013301643397655' title='3 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/116013301643397655'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/116013301643397655'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115991185070271561</id><published>2006-10-03T23:38:00.000+02:00</published><updated>2006-10-03T23:55:08.416+02:00</updated><title type='text'>De vuelta a Alemania</title><content type='html'>Pues ya hemos regresado de unos días por &lt;strong&gt;Alemania&lt;/strong&gt;. ¿Motivos? Asistir a la boda laica de unos amigos teutones y descubrir un poco más el país. Cada vez cuesta más volver a este país vocinglero de pandereta. Cada vez queda menos para no volver más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revisitamos &lt;strong&gt;Stuttgart&lt;/strong&gt;, no tan interesante y bonita como &lt;strong&gt;Munich&lt;/strong&gt;, pero, sin duda, mucho más cerca de una estampa del pueblo de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Las_chicas_Gilmore"&gt;Las chicas Gilmore &lt;/a&gt;(&lt;strong&gt;Stars Hollow&lt;/strong&gt;) que del ambiente cañí, cholo y macarra que cada vez más lo impregna todo en &lt;strong&gt;España&lt;/strong&gt; (¿el desierto avanza?, tal vez). Asistimos a la &lt;strong&gt;Volkfest &lt;/strong&gt;(una especie de &lt;strong&gt;Oktoberfest&lt;/strong&gt;) y, exceptuando los tenderetes y las atracciones de barraca, los grandes salones de mesas alargadas atestadas de alemanes bebiendo cerveza y tragando salchichas y cochinillo nos resultaron gratamente pintorescos. Cenamos un bocadillo de steak (un grueso fragmento de cochinillo) con el que casi veo las estrellas. &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Dios mío, estaba delicioso&lt;/span&gt;. El truco consiste en que la carne alemana se suele vender dopada con toda clase de especias. Lástima que en España sea imposible encontrarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente alquilamos un coche (un &lt;strong&gt;Ford Mondeo&lt;/strong&gt; nuevecito y equipado con toda clase de &lt;em&gt;gadgets&lt;/em&gt;) y viajamos a los alrededores de Munich para asistir a la boda, que se celebraba en las proximidades del lago &lt;strong&gt;Amersee&lt;/strong&gt;, junto a &lt;strong&gt;Dessing&lt;/strong&gt;. Un pueblecito de ensueño, con los Alpes recortados en el horizonte. Todo cubierto de un verde casi plástico, como salido de los pinceles de un impresionista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignoro si todas las bodas alemanas son como la de &lt;strong&gt;Jörg y Corinna&lt;/strong&gt;, pero la susodicha le da mil vueltas a todas las bodas españolas a las que hemos asistido. Juegos típicos para matar el rato durante las noches de acampada , interpretar obras de teatro, una extensa variedad de pasteles elaborados por los mismos asistentes, conversaciones tranquilas, ambiente general ausente de humo y ruido, pasteles (¿ya lo dije?)... y, en general, un aire ingenuo, casi infantil, realmente reconfortante. Estar en un paraje arcádico, en un local de madera tenuemente iluminado con velas y rodeados de gente bienintencionada similar a la de cualquier filme de Capra, reconforta; máxime si uno proviene de un país en el que el incremento deliberado de los decibelios de tu motocicleta &lt;em&gt;tuning&lt;/em&gt; es proporcional a tu grado de hombría. Ah, y había mucha comida. Y pasteles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente partimos hacia &lt;strong&gt;Austria&lt;/strong&gt;. Recomendamos la experiencia de viajar por las sinuosas carreteras austriacas mientras rodeas los imponentes montículos de los &lt;strong&gt;Alpes Salzburgueses.&lt;/strong&gt; Inolvidable. Sobre todo si en la radio suena algún tema musical tirolés. Vimos muchas vacas. Y a Heidi y su abuelito. Nuestro destino eran las Cuevas de Hielo, &lt;strong&gt;Eisriesenwelt&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras dejar atrás &lt;strong&gt;Salzburgo&lt;/strong&gt; y adentrarnos por un extraordinario paisaje de cristalinos ríos y majestuosas cumbres, llegamos a &lt;strong&gt;Werfen&lt;/strong&gt;, donde atisbamos el castillo de &lt;strong&gt;Hohenwerfen&lt;/strong&gt; (donde se rodó la película &lt;em&gt;Muere otro día&lt;/em&gt;). Desde allí ascenderíamos en coche hasta el estacionamiento. Luego hay que seguir a pie por una senda durante unos 20 o 30 minutos por la cara oeste del monte &lt;strong&gt;Hochkögel &lt;/strong&gt;hasta llegar a las taquillas, a unos mil metros de altitud. Desde allí se toma un teleférico que te sube otros quinientros metros, hasta el merendero. La pendiente desde el funicular era muy pronunciada, y las vistas, vertiginosas. Era como estar colgado en el vacío. Una vez en tierra firme, hay que recorrer otra etapa de ascenso, todavía más dura que la anterior, de otros 20 minutos. Por fin, la entrada de la cueva está a la vista. Un tosco agujero en la pared desnuda de piedra, como el impacto de un mortero, de 20 metros de ancho y 18 de alto. Desde ahí, todo un sistema de cuevas se extiende a lo largo de unos 40 kilómetros. La gruta de hielo más grande del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La visita guiada se limita a un recorrido de 1 kilómetro, en el que ascenderemos otros 700 metros por el interior del glaciar y subiremos y bajaremos 1700 escalones. El trayecto dura 70 minutos. La experiencia es impresionante, y fría: la temperatura era de unos 0 grados centígrados. El circuito no está iluminado artificialmente para no aumentar la temperatura del interior. Así que, una vez cruzada la puerta de entrada, un gélido viento te abofetea en la cara para dejarte claro que acabas de entrar en otro mundo. Sin duda, la primera imagen que nos vino a la cabeza fue la de &lt;strong&gt;Minas Tirith&lt;/strong&gt; de &lt;em&gt;El señor de los anillos&lt;/em&gt;. La oscuridad no es total, sin embargo, pues a algunos de nosotros nos han prestado candiles de aceite, y el guía, además, transporta barritas de magnesio que prende a fin de iluminar las areas que merecen especial explicación. El trayecto es agotador, el frío se cuela por tus fosas nasales, resollas, te encuentras perdido en las entrañas de una montaña helada. La sensación es única. Hay tramos claustrofóbicos. Pero hay otros que son abrumadoramente gigantescos. Tan grandes que ni siquiera se atisban las paredes. Como si ascendieras por un campo de fútbol. Túneles de hielo, gélidas estalactitas gigantes, una ominosa estalagmita de hielo con forma de oso, una explanada por la que el guía patinaba a sus anchas... las fotos y los videos que conseguimos sacar no hacen justicia a la magnificencia del lugar. Lugar, por cierto, descubierto por el fundador de la espeleología en Salzburgo, &lt;strong&gt;Alexander von Mörk&lt;/strong&gt;. Fallecido durante la I Guerra Mundial, sus cenizas descansan en una urna en la cueva catedral. Capturé una piedra del interior de las cuevas, tras caminar por el hielo hasta un rincón. Me pareció un recuerdo mucho mejor que los manufacturados que más tarde nos tratarían de endilgar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eisriesenwelt significa &lt;em&gt;Mundo Gigante de Hielo&lt;/em&gt;. Y con razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, aún aguijoneados por las tremendas agujetas del tour de force de Eisriesenwelt, visitamos el &lt;strong&gt;Castillo de Oscuroverde&lt;/strong&gt; (Burg Finstergrün), en &lt;strong&gt;Ramingstein&lt;/strong&gt;, a 100 kilómetros al sudeste de Salzburgo. Era un antojo personal, pues la novela Jitanjáfora transcurre en su mayor parte en dicho castillo y resultaba muy divertido contemplar lo que sólo habíamos imaginado. Oscuroverde es una hospedería para jóvenes de la organización juvenil de la &lt;em&gt;Iglesia Evangélica en Austria&lt;/em&gt;, ahí es nada. Aún no sé cómo pero, cámara de video en ristre, logramos colarnos de rondón por las estancias interiores del castillo y, al estilo de intrépido documental, filmamos los pasillos y las habitaciones interiores, esquivando los pasos de otros huéspedes que pudieran delatarnos. Subimos muchas escaleras de caracol y hasta accedimos a un gran refrectorio presidido por una armadura de caballero en el que aún quemaban los troncos de la chimenea. Logramos salir indemnes con nuestro tesoro: el video y una piedra de la pared, que seguro nos transmitirá la energía teúrgica de los hechiceros laicos de Austria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto del viaje consistió en visitar &lt;strong&gt;Innsbruck&lt;/strong&gt;, al otro lado de Austria, revisitar Munich para tomar algo con Corinna y probar más especialidades gastronómicas autriacas, como el escalope a la vienesa (&lt;strong&gt;wiener Schintzel&lt;/strong&gt;) y tarta de chocolate (&lt;strong&gt;sachertorte&lt;/strong&gt;).</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/10/de-vuelta-alemania.html' title='De vuelta a Alemania'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115991185070271561' title='0 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115991185070271561'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115991185070271561'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115937681009092896</id><published>2006-09-27T18:54:00.000+02:00</published><updated>2006-09-27T19:11:51.250+02:00</updated><title type='text'>Enséñanos la pasta, colega</title><content type='html'>Estupefactos y cariacontecidos nos quedamos al recibir la siguiente misiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Un chollo, vamos! Lo más divertido se encuentra en las letras pequeñas: &lt;em&gt;Cada pareja que nos enseñe 100 euros (sólo enseñarlos, sin dejar en prenda) recibirá &lt;strong&gt;UN REGALO SORPRESA QUE NO OLVIDARÁ JAMÁS&lt;/strong&gt;.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Vamos, que hay que enseñar el parné, los billetes, al igual que si asistieras a una partida clandestina de Poker y estuvieses a punto de ser víctima de un mercachifle de feria. Dado lo chusco del reclamo y las condiciones, me pregunto qué clase de catadura intelectual caerá en estas especies de mafias. La teletienda pero en plan acoso y derribo. Y no te olvides de enseñar la pasta, colega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo del &lt;em&gt;regalo que no olvidará jamás&lt;/em&gt;... me pregunto si no lo olvidarás porque es algo equivalente a, por ejemplo, una mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos estamos planteando acudir.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/09/ensanos-la-pasta-colega.html' title='Enséñanos la pasta, colega'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115937681009092896' title='0 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115937681009092896'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115937681009092896'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115936954619099251</id><published>2006-09-27T16:58:00.000+02:00</published><updated>2006-09-27T17:05:46.210+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 18 de Las gafas de Platón</title><content type='html'>Ya ha aparecido &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/podcast/platon/platon17.mp3"&gt;Tengo 17 años &lt;/a&gt;de la novela podcast (en mp3) &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/platon.html"&gt;Las gafas de Platón&lt;/a&gt;. Sin apenas retrasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De qué trata este capítulo? De sexo. De sexo salvaje, de sexo heterosexual (¿u homosexual?), de parafilias... del amor. &lt;strong&gt;Juan Andersen&lt;/strong&gt; no puede permitir que su gran amigo, su gran creación, &lt;strong&gt;Javier Avogadro&lt;/strong&gt;, merme sus cualidades intelectuales en aras de un compañero sexual. Así que, como ya hizo con su inusitada belleza, tendrá que poner remedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que lo disfruten ustedes, y hasta la próxima semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Súscribete usando &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/podcast/platon/platon.xml"&gt;esta dirección &lt;/a&gt;en tu agregador.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/09/captulo-18-de-las-gafas-de-platn.html' title='Capítulo 18 de Las gafas de Platón'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115936954619099251' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115936954619099251'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115936954619099251'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115918781304202766</id><published>2006-09-25T14:33:00.000+02:00</published><updated>2006-09-25T14:36:53.056+02:00</updated><title type='text'>El bigote de Venus, finalista</title><content type='html'>El cuento &lt;strong&gt;El bigote de Venus&lt;/strong&gt;, que envié al &lt;em&gt;II Concurso de Relato Corto de la Asociación Juvenil &lt;strong&gt;El Rural&lt;/strong&gt; 2006&lt;/em&gt;, de Almería, ha resultado finalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuento ganador y los finalistas ya han sido publicados en una antología.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/09/el-bigote-de-venus-finalista.html' title='El bigote de Venus, finalista'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115918781304202766' title='0 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115918781304202766'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115918781304202766'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115893533546614643</id><published>2006-09-22T15:53:00.000+02:00</published><updated>2006-09-22T17:01:49.436+02:00</updated><title type='text'>PANEGÍRICO A LA ESPUMA DE LOS DÍAS</title><content type='html'>&lt;em&gt;(Aviso a navegantes: el siguiente post es largo. Pero largo de verdad).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La espuma de los días&lt;/strong&gt; es un extinto programa de radio. Fue emitido por Radio Hospitalet (Barcelona) durante dos años (1993-1994) y presentado por &lt;strong&gt;Jaume Balagueró&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La espuma de los días&lt;/strong&gt; supuso un antes y un después en mi descarriada existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún recuerdo con nostalgia cómo empezó todo. Yo no era un gran aficionado a la radio, ni mucho menos: apenas podían separarme de la televisión (en la que engullía indiscriminadamente &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Tranformers&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Regreso al futuro&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; o los filmes de &lt;strong&gt;Paco Martínez Soria&lt;/strong&gt;) o de los libros (&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Elige tu propia aventura&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;…). Recuerdo que, en ocasiones, cuando me iba a dormir y mi padre estaba de viaje, me acostaba en la cama de mis padres porque era un niño patológicamente aterrorizado. Demasiada imaginación, supongo. La cuestión es que la cama de mis padres tenía aires futuristas. Para mí era como la cama embrujada de &lt;em&gt;&lt;strong&gt;La bruja novata&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. En el cabecero se hallaba insertado un panel con el que, mediante una rueda, podías sintonizar la FM y la AM. Una cama con radio incorporada, sí, señores, todo un hito en aquellos tiempos (mi padre siempre ha sido un pionero e cuanto asuntos tecnológicos se refiere). El altavoz, incluso, quedaba a la altura de la almohada, y así podías dormirte escuchando los boletines de noticias, el guirigay de un partido de fútbol o los cánticos árabes que llegaban allende las fronteras. Esa radio me salvó la vida, pues mi madre conciliaba el sueño con inusitada rapidez, empezaba a respirar fuerte (eufemismo de &lt;em&gt;roncar&lt;/em&gt;), y yo me encontraba solo en una oscuridad encinta de monstruos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquel entonces, pues, la radio fue mi baliza, mi baya, mi faro para no perderme en el océano del miedo y la soledad (qué lírico estoy, por Dios). Para sentirme acompañado, en definitiva. Y tan desesperado me hallaba yo que el programa que sintonizaba lo conducía un joven &lt;strong&gt;José Manuel Parada&lt;/strong&gt; (dejad de reíros), llamado, si no me equivoco, &lt;strong&gt;Sábanas Blancas&lt;/strong&gt;. Hasta creo recordar que me gustaba. Ya se sabe, la infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no fue hasta que empecé primero de BUP, cuando yo contaba con 14 años, cuando, en clase de gimnasia, un compañero de clase (Alexis Mejías, para más señas) me desveló con aire confidencial la existencia de un programa nocturno de radio que radiaba la emisora municipal de su ciudad: &lt;strong&gt;Sábanas con chinchetas&lt;/strong&gt;, perpetrado por &lt;strong&gt;José Miguel Cruz&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguro que cualquier habitante del área metropolitana de Barcelona tendrá constancia de este programa, aunque sólo sea de oídas. No en vano, sentó muchos precedentes en algunos aspectos y se mantuvo en antena durante más de 10 años. Casi era, para algunos, un referente vital, una secta, un modo de vida. Y estaba bien. A grandes rasgos, la estructura era sencilla: un programa temático cada noche, de lunes a viernes, de doce de la noche a seis de la mañana. Pero era mucho más: contenidos frescos, ágiles, irreverentes; casi una comunidad de nocturnos que se hacían compañía cuando la mayoría de gente ya dormía. Y repito: estaba muy bien, me distrajo, me acompañó mientras estudiaba para el examen del día siguiente o montaba los &lt;em&gt;collages&lt;/em&gt; que nos encargaba el profesor de Ética, me ayudó a conocer a muchas de las personas más importantes de mi vida y fue la causa de que cada mañana llegase a clase con profundas ojeras. Para una información más exhaustiva, os sugiero visitar el artículo de &lt;a href="http://www.meloncorp.com/arch/0132/0132.shtml"&gt;Meloncorp&lt;/a&gt;. Pero, a pesar de todo, no me sacudió la masa gris tal y como lo hizo &lt;strong&gt;La espuma de los días&lt;/strong&gt;, patricio programa radiofónico capitaneado por &lt;strong&gt;Jaume Balagueró&lt;/strong&gt; (hoy laureado &lt;a href="http://www.imdb.com/name/nm0049371/"&gt;cineasta&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sábados y domingos, en idéntica frecuencia, en idéntico horario, un tipo de voz algo afeminada, timbrada, puntillosa con la ortología y la dicción y muy, muy pedante, cogía el relevo de la noche. Su franja de oyentes era mucho más limitada y exquisita, pues el fin de semana, por lo común, la gente joven lo suele consagrar a las discotecas, a los bares etílicos y demás. Así que la gente que escuchaba a &lt;strong&gt;Balagueró&lt;/strong&gt; era joven, sí, pero jóvenes que, de algún modo, ya eran viejos prematuros. Gente rara. Esquinada. Gente que no encajaba. Gente interesantísima, en su mayoría, bien que a poco que les escuchara un facultativo entrarían derechitos a un frenopático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y de qué hablaba &lt;strong&gt;Jaume Balagueró&lt;/strong&gt;? Absolutamente de todo, según se terciara, sin prejuicios, sin tabúes, sin imposturas. A veces, de asuntos absurdos y surrealistas, o de cuestiones de gran altura intelectual, o de niñerías. Sí, porque la verdadera enjundia del programa la constituía esa mezcla anárquica entre la clase y el saber estar decimonónico y la infantil y traviesa mirada de un niño de seis años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había una pequeña sección en los prolegómenos de cada programa, donde el señor &lt;strong&gt;Balagueró&lt;/strong&gt; leía las cartas de los oyentes. Una de las misivas, muy crítica con el programa, describía, sin pretenderlo, la verdadera esencia de &lt;strong&gt;La espuma de los días&lt;/strong&gt;. Paso a reproducirla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Señor Balagueró,&lt;br /&gt;Me he decidido a escribirle tras escuchar su programa La&lt;br /&gt;espuma de los días en diversas ocasiones. En todas ellas he podido comprobar&lt;br /&gt;como tanto usted como el programa en general se mueven por derroteros a veces&lt;br /&gt;elegantes y casi siempre con una profesionalidad dignas de admiración. Pero al&lt;br /&gt;mismo tiempo he comprobado como a menudo deja usted entrar en el programa temas&lt;br /&gt;o cuestiones de dudoso gusto. A veces, incluso, ofensivos. Es más, en algunos&lt;br /&gt;casos ha sido usted mismo el que ha fomentado estos temas. Como cuando hablaron&lt;br /&gt;de excrementos, de pornografía y alguna otra cuestión que no recuerdo,&lt;br /&gt;afortunadamente. También es usted, a mi juicio, el responsable único de cierto&lt;br /&gt;tono absurdo e infantil que a menudo se adopta en el programa, como cuando se&lt;br /&gt;dicen cosas como ta caliente, sin ningún sentido. O cuando se utiliza el trato&lt;br /&gt;personal de amiguitos. Todo ello me parece innecesario y contradictorio con el&lt;br /&gt;tono serio y erudito de otros momentos. Teniendo en cuenta que la suya es una&lt;br /&gt;emisora pública, creo que esas cosas resultan intolerables. Acabaré sólo&lt;br /&gt;sugiriéndole que entre la audiencia también nos encontramos muchos oyentes&lt;br /&gt;serios y respetables que esperamos algo muy distinto de un programa de radio, y&lt;br /&gt;no tonterías y aberraciones como las que a veces ofrece usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más, se despide atentamente,&lt;br /&gt;Lucas Camarasa.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si era una carta fidedigna o no nunca lo sabremos, porque &lt;strong&gt;La espuma de los días&lt;/strong&gt; siempre paseaba de puntillas sobre la línea que separa lo real y lo caricaturesco. Sin ir más lejos, el programa gozaba de una audiencia participativa tan escasa que, en más de una ocasión, era el propio &lt;strong&gt;Balagueró&lt;/strong&gt; quien debía llamar al programa. Sí, se llamaba a él mismo, mantenía conversaciones telefónicas con él mismo en una suerte de esquizofrenia descacharrante. Y lo hacía tan bien que no siempre era fácil descubrir que detrás de la llamada se encontraba él mismo impostando la voz. ¿Quién iba a sospechar tal grado de endogamia desquiciada? O cuando llamaba un oyente bautizado como &lt;strong&gt;Zamorano&lt;/strong&gt; y aseguraba envasar sus deposiciones en tarros de cristal fechados, y en plena llamada nos dedicaba la apertura de alguna hez matusalénica que, acto seguido, lanzaba por el balcón de su casa. &lt;strong&gt;Balagueró&lt;/strong&gt;, agazapado y conteniendo una risa de diablura infantil, iba indagando sobre la suerte del zurullo, y Zamorano retransmitía el lanzamiento y posterior impacto en el mobiliario público como si de un partido de fútbol se tratase. O cuando, en la cúspide del delirio, con aires &lt;em&gt;fellinianos&lt;/em&gt;, llamaban dos hermanos que aseguraban estar encerrados en un sanatorio mental. Según su versión de los hechos, eran adictos al programa, y en cuanto apagaban las luces de la habitación, todos dormían y el celador no andaba cerca, escapaban a hurtadillas hacia los pasillos, donde se encontraba la cabina de teléfonos, para hablar unos minutos con su ídolo. Cuantas veces tuvieron que cortar la llamada de improviso porque creyeron escuchar unos pasos aproximándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Realidad? ¿Ficción? Qué importa. Era algo nuevo, sin precedentes en la historia de la radiodifusión española.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco quiero dejarme en el tintero la esperpéntica sección Manicomio de travestis. En él, el presentador hacía mutis en el foro y daba todo el protagonismo al oyente. En el escaso tiempo concedido para cada llamada en este contestador automático granguiñolesco, podía escucharse cualquier cosa. Desde una profunda reflexión hasta una performance extravagante. Éste era el mensaje de bienvenida del contestador:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/podcast/platon/manicomiodetravestis.mp3"&gt;MANICOMIO DE TRAVESTIS.mp3&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, como he apuntado, no todo eran humoradas bizarras o iniciativas para &lt;em&gt;freaks &lt;/em&gt;de circo. También había seso. Mucho seso pedante, esnob y patricio. Mis primeras elucubraciones más allá de los confines académicos surgieron de las brillantes reflexiones vertidas por &lt;strong&gt;Balagueró&lt;/strong&gt; o su pléyade de oyentes más sibaritas. Ellos nos hicieron cuestionarnos lo que parecía incuestionable, nos obligaron a contemplar los asuntos más complejos y abstrusos desde otro punto de vista. Nos volvimos más agudos, más incisivos, más analíticos. Descubrimos que no hay una única verdad, sino que la verdad es miriónima, tiene mil nombres. Nos inculcaron el anhelo por aprender, por saber; por leer. Nos abrieron las puertas perceptivas a la buena música. Queríamos, en mayor o menor medida, ser como el señor &lt;strong&gt;Balagueró&lt;/strong&gt;: poseer su oratoria, su sapiencia, incluso estudiar Periodismo, como él había hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta línea, se me ocurren programas exquisitos como el dedicado al lenguaje. ¿En qué programa radiofónico podían cortar tu llamada si cometías más de tres errores al hablar? En ninguno, porque La espuma de los días fue único. Junto al ínclito &lt;strong&gt;Javier Insa&lt;/strong&gt; (un &lt;em&gt;hippie&lt;/em&gt; o seguidor del frugalismo más acérrimo, poseedor de unos conocimientos enciclopédicos y unas opiniones heteróclitas), &lt;strong&gt;Balagueró&lt;/strong&gt; activaba una máquina que computaba con voz robótica todos los errores de los oyentes o de él mismo, incluso los ortológicos. La gente llamaba, se cuidaba de ser excelso en su modo de expresarse y, a la sazón, enumeraban sus palabras favoritas o sus palabras inventadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palabras inventadas. Esto merece un renglón aparte. &lt;strong&gt;Balagueró &lt;/strong&gt;era un apologeta de los diccionarios personales. Así que, gracias a las propiedades víricas de los memes, nos fue inoculando su particular jerga que, aún hoy, los espumaires de raza empleamos cotidianamente. ¿Quién no recuerda su &lt;strong&gt;ta caliente&lt;/strong&gt;? Expresión comodín para indicar dicha extrema o denunciar situaciones comprometidas. &lt;strong&gt;¡Ta caliente!&lt;/strong&gt; O cuando definía algo como el &lt;strong&gt;over the top&lt;/strong&gt;, lo máximo. O cuando trataba a los oyentes de &lt;strong&gt;amiguitos&lt;/strong&gt;. O saludaba diciendo &lt;strong&gt;Buena noche&lt;/strong&gt; (nótese el singular). &lt;strong&gt;O relupa, lentina, pirulacha&lt;/strong&gt;… O el &lt;strong&gt;¡Qué bonito!,&lt;/strong&gt; o el &lt;strong&gt;¡Concha!,&lt;/strong&gt; o el trato de usted, como si todo fuéramos caballeros. La lista es infinita, y ello provoca que el universo balagueroniano aún fuera más incomprendido por el &lt;em&gt;establishment&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron dos años inolvidables. Dos años en los que aprendí mucho, en los que dejé de sentirme un bicho raro, en los que descubrí que no estaba obligado a ser como todo el mundo. En los que me di cuenta que había más gente como yo. Y, sí, puede que a un nivel freático, el germen ya anidara en nosotros. Pero &lt;strong&gt;La espuma de los días&lt;/strong&gt; lo hizo germinar como una hiedra devoradora. Por eso no me importaba llegar a clase y hablar con palabras que nadie entendía, o ser un esnob, o un seguidor del cine gore, o un amigo de las réplicas, las contrarréplicas, los nudos gordianos, las discrepancias, los apotegmas, los desprecios, las soflamas, las algaradas contestatarias, los discursos filípicos, los anacolutos, las iconoclasias, las boutades de &lt;em&gt;enfant terrible&lt;/em&gt;, las blasfemias, los anatemas o los denuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La espuma de los días&lt;/strong&gt; se terminó. &lt;strong&gt;Jaume Balagueró&lt;/strong&gt; ya no volvió a hacer radio. Pero no importa. Siempre nos acordaremos de todo. Y como emotivo colofón, paso a transcribir las palabras con las que el señor &lt;strong&gt;Balagueró&lt;/strong&gt;, el amiguito &lt;strong&gt;Balagueró&lt;/strong&gt;, se despidió de nosotros. (Un servidor, cómo no, soltó una lagrimita cuando sus últimas palabras se desvanecieron en las ondas hercianas y empezó a sonar una de sus canciones favoritas y recurrentes en el programa: &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/podcast/platon/whitesnake.mp3"&gt;Here I go again&lt;/a&gt;, de &lt;strong&gt;Whitesnake&lt;/strong&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Amiguitos, hemos llegado al fin de este programa. La despedida, la última&lt;br /&gt;despedida de La espuma de los días. Nos vamos, aquí termina nuestra andadura en&lt;br /&gt;esta emisora, en Radio Hospitalet. El 92.5 de la FM, a partir de ahora, por las&lt;br /&gt;noches, los fines de semana, habrá otras cosas, distintas, maravillosas, seguro,&lt;br /&gt;pero serán otras. Y nosotros nos habremos ido, ya no estaremos. Y no sé si&lt;br /&gt;volveré. Me gustaría mucho volver, compartir otra vez estas madrugadas, y decir:&lt;br /&gt;¡Ta caliente! Y decir: ¡Concha! Relupa, membroto… y otras cositas, que son&lt;br /&gt;nuestras, que los demás no las entenderían. Los demás escuchan otras cosas, o&lt;br /&gt;ven la tele… son distintos. Nuestras cositas son nuestras. Y no sé si&lt;br /&gt;volveré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno. Siempre quedarán esas cositas. Más allá de un&lt;br /&gt;programa de radio, más allá del fin de semana, más allá de una emisora de radio&lt;br /&gt;quedarán los membrotos, quedará el ¡agua, agua!, quedarán todas las cosas que se&lt;br /&gt;han dicho en dos años. ¿Sabéis la cantidad de cosas que se pueden llegar a&lt;br /&gt;decir, sabéis la cantidad de sentimientos que se pueden expresar? No lo sabéis.&lt;br /&gt;¿Sabéis la cantidad de gente que puede llegar a conocerse, que puede llegar a&lt;br /&gt;contactar, que puede llegar a expresar e intercambiar? La cantidad de cosas que&lt;br /&gt;se pueden aprender los unos de los otros, la cantidad de secretos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos no nos han querido bien. Es más, mucho nos han querido mal.&lt;br /&gt;Ellos no entendían por qué, de pronto, ¡amiguito, ta caliente, cochinillo,&lt;br /&gt;relupa, concha! Ellos no lo entendían. Claro, eran nuestras cosas. Y pensaban:&lt;br /&gt;¿habéis visto lo que dicen? ¿Habéis visto de qué hablan? Hablan del cosmos, de&lt;br /&gt;las caquitas, tiran heces a las calles, hablan de porno duro o de películas de&lt;br /&gt;sangre, de Ingrid Bergman, de Nietzche. Peor todavía: se pasan la noche hablando&lt;br /&gt;y escuchando jazz. Dicen adivinanzas, juegan a números, leen poemas, dicen cosas&lt;br /&gt;aberrantes, de horror, cuentan chistes que no se entienden… hablan y hablan, y&lt;br /&gt;nunca dejan de hablar. Ponen canciones de los payasos de la tele. Están un poco&lt;br /&gt;locos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tal vez lo estábamos. Quién sabe. Pero hemos dicho lo que&lt;br /&gt;nos ha parecido. Y si algo he quedado que quedase estos dos años, un mensaje&lt;br /&gt;último, quizás, es que cada uno de vosotros, amigos oyentes, seáis vosotros&lt;br /&gt;mismos. Cada uno es distinto, y en esa diferencia radica lo mejor. Espero que&lt;br /&gt;ahora que La espuma de los días no existirá, sigáis siendo vosotros mismos, y si&lt;br /&gt;os apetece decir ¡ta caliente!, lo digáis. Y que no os importe lo que los demás&lt;br /&gt;opinen. Y si os apetece comeros una pirulacha, si os apetece saltar por un&lt;br /&gt;membroto, lo hagáis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amiguitos, yo me voy. Y quizá no volveré.&lt;br /&gt;Quizá no me volveréis a escuchar, pero me gustaría que os acordarais un poquito&lt;br /&gt;de mí. Bueno, de mí no, de mis cositas, de nuestras cositas, que no las&lt;br /&gt;olvidéis. Todas las historias de pezones, de caminos y de puentes. Quiero que&lt;br /&gt;sigáis yendo por la vida en helicóptero. Aunque los demás vayan en un coche, en&lt;br /&gt;bicicleta o en el metro, vosotros siempre en helicóptero, porque vosotros sois&lt;br /&gt;distintos, siempre lo fuisteis, y por eso os escogí para que fuerais mis&lt;br /&gt;oyentes. Eso es así. Yo nunca os voy a olvidar. Siempre recordaré que me&lt;br /&gt;escuchasteis y que yo os escuché a vosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de irme me&lt;br /&gt;gustaría deciros también unos secretos que he guardado hasta ahora. Una relupa,&lt;br /&gt;amiguitos, es lo mucho que os voy a echar de menos. Un membroto es lo mucho que&lt;br /&gt;hemos aprendido todos juntos. Y una pirulacha, amiguitos… bueno, una pirulacha…&lt;br /&gt;supongo que dejaréis que me vaya con algún secreto.&lt;/span&gt; &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otrosí: conservo los tres últimos programas de &lt;strong&gt;La espuma de los días&lt;/strong&gt; grabados en cintas, que posteriormente he convertido en mp3. También, un programa de la primera temporada, el dedicado al lenguaje. Este panegírico también es una llamada a todos aquellos &lt;em&gt;espumaires&lt;/em&gt; que conserven retazos de este genial e inimitable programa para hacer trueque, para unirlo todo y formar la gran biblioteca que años ha nos hizo ver las cosas de otra manera. Si tienes cualquier grabación, ponte en contacto&lt;a href="mailto:sparra@escible.com"&gt; conmigo&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ta caliente!</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/09/panegrico-la-espuma-de-los-das.html' title='PANEGÍRICO A LA ESPUMA DE LOS DÍAS'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115893533546614643' title='5 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115893533546614643'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115893533546614643'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115885047569617653</id><published>2006-09-21T16:24:00.000+02:00</published><updated>2006-09-22T02:11:56.533+02:00</updated><title type='text'>Lost Park, la fusión</title><content type='html'>Desde aquí nos declaramos fans acérrimos de dos series totalmente distintas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, &lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.foxtv.es/perdidos/index.html"&gt;Perdidos&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;, la serie con más &lt;em&gt;cliffhangers&lt;/em&gt; que un servidor conoce (exceptuando la otra creación del señor &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/J._J._Abrams"&gt;JJ Abrams&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alias_(serie)"&gt;Alias&lt;/a&gt;, también altamente recomendable recomendable). Quizá los guionistas nunca sepan desentrañar el nudo inextricable en el que se ha convertido la trama, cuya única aspiración ya parece ser epatar y enganchar al público. Es posible. Pero, aún así, no recuerdo haber permanecido toda una noche viendo espisodios de la susodicha, dando saltos de emoción en el sofá: ¿qué esconde la escotilla? ¿Qué son los números? ¿Qué arcanos objetivos busca Dharma? ¿Quién es el millonario filántropo Alvar Hanso? Hemos reído, hemos llorado, nos hemos quedado patidifusos ante las continuas vueltas de tuerca (que no tienen nada que envidiar a las del señor &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/M._Night_Shyamalan"&gt;M Night Shyamalan&lt;/a&gt;). Con eso tengo más que suficiente, ya me ha dado mucho más que cualquier película de los últimos años. Personalmente, espero con ansia y reverencia la tercera temporada, que según lo previsto se estrenará en EEUU dentro de un par de semanas. Descorcharé las palomitas y disfrutaré, estoy seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra serie que viene a colación es una de las más ácidas, divertidas, irreverentes y, a su vez, filosóficamente impecable serie de animación de los últimos tiempos (con permiso de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Futurama_(serie)"&gt;Futurama&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Padre_de_familia"&gt;Padre de familia&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Padre_Made_In_Usa"&gt;Padre made in Usa&lt;/a&gt;): &lt;strong&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/South_Park"&gt;South Park&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;. Parece que, como el vino, temporada tras temporada se superan. En un episodio pueden tratar la pederastía, en el otro, la creencia en Dios, y en el siguiente, un anílisis concienzudo de las flatulencias. Todo entra en la coctelera. Y el resultado, cuando menos, siempre produce carcajadas, amén de algún que otra reflexión profunda. Ah, y no olvidemos a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Eric_Cartman"&gt;Cartman&lt;/a&gt;, uno de los personajes más &lt;em&gt;destroyers&lt;/em&gt; de la historia de la televisión, en la línea de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Stewie_Griffin"&gt;Stewie&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bender"&gt;Bender&lt;/a&gt; o el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Montgomery_Burns"&gt;señor Burns&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que no por más que rendirme a la siguiente hibridación entre los personajes de &lt;strong&gt;Perdidos &lt;/strong&gt;y los de &lt;strong&gt;South Park&lt;/strong&gt;. ¡Qué grande!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.anieto2k.com//img//2006/09/lost-park-movie.gif"&gt;La imágen de marras.&lt;/a&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/09/lost-park-la-fusin.html' title='Lost Park, la fusión'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115885047569617653' title='0 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115885047569617653'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115885047569617653'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115867344252486784</id><published>2006-09-19T15:28:00.000+02:00</published><updated>2006-09-19T15:44:02.553+02:00</updated><title type='text'>Ganadores del Premio Andrómeda 2006</title><content type='html'>Publicadas las &lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.stardustcf.com/notiindiv.asp?noti=2578"&gt;ACTAS DE LOS PREMIOS ANDRÓMEDA DE FICCIÓN  ESPECULATIVA 2006&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; (TEMA: El lenguaje y la comunicación), &lt;strong&gt;ADUYA&lt;/strong&gt;, un cuento que presenté al premio, ha recibido una mención de honor. Bien por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reunidos en la ciudad de Mataró, el día 14 de septiembre de 2006, el jurado compuesto por Judith Vives, Abel Rogés, Jordi Lopesino, Isidre Fontanet y Claudio Landete en relación a los 64 relatos aspirantes en esta convocatoria y después de las deliberaciones pertinentes, acuerdan:&lt;br /&gt; 1.- Reconocer como relato vencedor a:&lt;br /&gt; &lt;strong&gt;Unión&lt;/strong&gt; de José Sorribas Orth (Granollers, Barcelona)&lt;br /&gt; 2.- Declarar como finalistas por igual a:&lt;br /&gt; &lt;strong&gt;Una llamada más&lt;/strong&gt; de Antonio J. Cebrián Berruga (Albacete)&lt;br /&gt; Reiskolem de Miguel Ángel López Muñoz (Madrid)&lt;br /&gt; Por presentar habilidades narrativas, teorías científicas o hipótesis especulativas dignas de acreditación, se hace mención de honor de los siguientes trabajos:&lt;br /&gt; * &lt;strong&gt;Monocerotis&lt;/strong&gt; de Pablo Brito Altamira (Francia)&lt;br /&gt; * &lt;strong&gt;Aduya&lt;/strong&gt; de Sergio Parra Castillo (Tarragona)&lt;br /&gt; * &lt;strong&gt;Qeqertarsuar&lt;/strong&gt; de Antonio Moreno Álvarez (Sevilla)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quién le interese leer el cuento, una especulación sobre la literatura universal, la creatividad y los derechos de autor, sazonada con un toque de terror, aparecerá publicado en la &lt;strong&gt;Antología&lt;/strong&gt; que el propio premio editará en breve. Seguiremos informando.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/09/ganadores-del-premio-andrmeda-2006.html' title='Ganadores del Premio Andrómeda 2006'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115867344252486784' title='0 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115867344252486784'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115867344252486784'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115818828504183259</id><published>2006-09-14T00:39:00.000+02:00</published><updated>2006-09-14T00:58:05.056+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 17 de Las gafas de Platón</title><content type='html'>Pues sí. El milagro llegó. Después de eternas dilaciones, por fin, ¡por fin!, ha llegado el nuevo capítulo de &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/platon.html"&gt;Las gafas de Platón&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/podcast/platon/platon16.mp3"&gt;Tengo 16 años&lt;/a&gt;. Mil perdones a la audiencia que esperaba ansiosa las aventuras de &lt;strong&gt;Juan Andersen&lt;/strong&gt; (AKA &lt;strong&gt;Elvira Rodríguez&lt;/strong&gt;), y sobre todo mil nonillones de perdones a los que me han enviado recordatorios en forma de correos, comentarios en el blog o llanos exabruptos mediante telepatía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para subsanar, en parte, la demora, el episodio que nos ocupa tiene una duración que casi roza los tres cuartos de hora. El capítulo más largo hasta la fecha. Espero que lo disfrutéis. Y prometo (sí, lo prometo, dejad de reiros) que volveremos a la regularidad de nuestros inicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y de qué va &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/pplaton.html"&gt;esto&lt;/a&gt;? Situémonos, que después de tanto tiempo sospecho que muchos oyentes ya se habrán perdido. &lt;strong&gt;Elvira Rodríguez&lt;/strong&gt; ya ha cumplido 16 años, así como su gran compañero de correrías intelectuales, &lt;strong&gt;Javier Avogadro&lt;/strong&gt;. Sin embargo, algo terrible amenaza su amistad, algo llamado "adolescencia". Javier empieza a interesarse peligrosamente por las chicas, por ello no acabará de entender las batallas dialécticas de Elvira contra su tía, a propósito de la invocación de un espíritu del más allá. Como es habitual, Elvira enarbolará su sentido crítico y su mala leche, sazonado con sus conocimientos científicos, bien que Javier sólo parece interesado en enarbolar su miembro viril. Las cosas se complican, en el próximo episodio escucharemos cómo subsanan el problema. Por el momento, os dejamos con este ácido capítulo que empitona frontalmente contra las pseudociencias y, de rebote, contra la fe irracional de la que hace gala la mayoría de gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que aproveche y hasta la próxima semana (lo prometo).</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/09/captulo-17-de-las-gafas-de-platn.html' title='Capítulo 17 de Las gafas de Platón'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115818828504183259' title='3 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115818828504183259'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115818828504183259'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115809793832950495</id><published>2006-09-12T23:46:00.000+02:00</published><updated>2006-09-12T23:57:49.540+02:00</updated><title type='text'>Jitanjáfora en la rampa de salida</title><content type='html'>&lt;a href="http://sergioparra.net/~sparra/uploaded_images/Jitanjafora-muestra-01c-726167.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://sergioparra.net/~sparra/uploaded_images/Jitanjafora-muestra-01c-778858.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ya nos ha llegado la portada para &lt;strong&gt;Jitanjáfora&lt;/strong&gt; del gran &lt;a href="http://www.alejandroteran.com"&gt;Alejandro Terán &lt;/a&gt;(si queréis disfrutar de unas buenas ilustraciones no dudéis en visitar su &lt;a href="http://www.alejandroteran.com"&gt;página&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No ha quedado mal. Atención a la espiral de la frente del personaje. Y a los edificios y la grúa a mano derecha, contrastando con el castillo de leyenda de la izquierda. La varita mágica, excepcional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya falta poco para que salga a la luz.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/09/jitanjfora-en-la-rampa-de-salida.html' title='Jitanjáfora en la rampa de salida'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115809793832950495' title='0 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115809793832950495'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115809793832950495'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115374761641621425</id><published>2006-07-24T15:16:00.000+02:00</published><updated>2006-07-24T15:30:02.286+02:00</updated><title type='text'>Las gafas de Platón en los medios</title><content type='html'>La novela podcast &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/pplaton.html"&gt;Las gafas de Platón&lt;/a&gt; ha aparecido referenciada en diversos podcast, periódicos, revistas o páginas web. Pero esta vez es la radio la que habla de ella. Actualmente, sé que una radio local de Burgos (España) está emitiendo capítulos semanalmente. Y esta noche, según me informan, en el programa &lt;strong&gt;La Masmédula&lt;/strong&gt;, en &lt;a href="http://www.radiopalermo.com.ar/"&gt;Radio Palermo&lt;/a&gt; (a las 23:00 horas de Buenos Aires, Argentina) hablarán de la Las gafas de Platón, revelando algunos secretos de su elaboración y otras cosillas que he tenido a bien contarles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quienes no residan en Buenos Aires, como un servidor, desde la web de la emisora se puede escuchar el programa en directo.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/07/las-gafas-de-platn-en-los-medios.html' title='Las gafas de Platón en los medios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115374761641621425' title='4 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115374761641621425'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115374761641621425'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115289785620041560</id><published>2006-07-14T19:00:00.000+02:00</published><updated>2006-07-14T19:24:16.250+02:00</updated><title type='text'>"Bitis tm" en la rampa de salida</title><content type='html'>&lt;a href="http://sergioparra.net/~sparra/uploaded_images/novedad_bitistm-744697.JPG"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://sergioparra.net/~sparra/uploaded_images/novedad_bitistm-738800.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El 30 de julio de 2006 aparecerá la novela &lt;strong&gt;Bitis tm, &lt;/strong&gt;que fue galardonada con el &lt;strong&gt;I Premio Andrómeda 2005 de Ficción Especulativa&lt;/strong&gt;, en la nueva colección de la &lt;strong&gt;Editorial Mundo Imaginario&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bitis tm&lt;/strong&gt; se remonta ya al año 2000, cuando fue redactado el primer borrador, con la ayuda inestimable de &lt;strong&gt;Albert Sans&lt;/strong&gt;, que me sugirió innumerables detalles que terminaron por dar mucha más entidad al conjunto. El manuscrito, entonces, quedó descansando en un cajón. Hasta que en 2004, a propósito del anuncio del premio Andrómeda, sufrió un profundo lavado de cara, en la que casi se duplicó su número de páginas. La obra, finalmente, no sólo ganó en argumento, sino que se fortaleció en su estilo literario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es la sinopsis que figurará en la contraportada del libro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;En un futuro próximo la humanidad creará diversos tipos de vida artificial, generándolos con el novedoso software Sky-Endelmman. A los hijos tecnológicos del hombre se les conocerá con un nombre: "biti". Palabra escueta que denota su origen informático aunque insuficiente para definir en su justa medida la complejidad de la conciencia artificial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lejos del uso responsable que cabría esperarse de un Creador o Hacedor, la sociedad se enfrascará en frívolas diversiones como el Certamen Mundial de Escenarios Biti. De esta forma, los entornos artificiales, dejarán de ser un gran descubrimiento para perder su enorme potencial y degradarse en poco más que entornos tecnológicos donde el hombre proyecta sus frustraciones y miserias. Aunque en términos de realidad las cosas pocas veces son lo que parecen...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El libro se completa con la novela corta &lt;strong&gt;Empatía&lt;/strong&gt;, en la que un tipo gris y taciturno, profesor de Filosofía, se descubre con una rara habilidad que le permite ponerse en la piel de los demás. Pero ¿qué ocurre cuando descubrimos que dos de las peronas que más queremos esconden un oscuro secreo? Si fuéramos capaces de ser partícipes de las motivaciones que llevan a las personas a cometer los actos más reprobables, ¿ya no nos parecerían tales? Detrás de todo ello, aguarda latente un ente biológico que se nutre de este tipo de experiencias. &lt;/p&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/07/bitis-tm-en-la-rampa-de-salida.html' title='&quot;Bitis tm&quot; en la rampa de salida'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115289785620041560' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115289785620041560'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115289785620041560'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115222403267872069</id><published>2006-07-06T23:42:00.000+02:00</published><updated>2006-07-07T00:13:52.763+02:00</updated><title type='text'>"La moleskine" gana un premio</title><content type='html'>El pasado jueves 29 de junio, la novela &lt;strong&gt;La moleskine&lt;/strong&gt; resultó ganadora del V Certamen Nacional de Narrativa Caja Castilla la Mancha "Valentín García Yebra". La ceremonia de entrega se celebró en el Teatro Auditorio Buero Vallejo de Guadalajara, y el premio fue entregado por &lt;strong&gt;Valentín García Yebra&lt;/strong&gt;, de la &lt;strong&gt;RAE&lt;/strong&gt;, y la vicepresidenta primera del Gobierno, &lt;strong&gt;María Teresa Fernández de la Vega&lt;/strong&gt;. El premio consistió en un diploma, una escultura, 3.ooo euros y la futura edición de la novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vayamos al meollo. He asistido, afortunadamente, a diversas entregas de premios, y ésta me ha parecido la más lujosa. Aún no he digerido la envergadura de un premio así, la verdad; y menos aún con una novela que yo consideraba tan mínima, tan humilde, que se limita a describir la relación espistolar entre dos mujeres: una, el paradigma del conservadurismo. La otra, el epítome de la iconoclasia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de una largo viaje en coche desde Barcelona, deambulamos por Guadalajara con ánimo turístico. Una hora antes de la entrega de premios, nos personamos en el auditorio y entonces empezamos a percatarnos de la dimensión del evento. Varias televisiones (TVE incluida), docenas de periodistas y fotógrafos, cientos de personas, policía, agentes de paisano, seguridad y muchas, muchas corbatas. Debí causar sensación, porque mi atuendo era de lo más informal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco tiempo, tras presentarme a decenas de personas, entre ellas los galardonados con otro premio a toda la carrera (uno de ellos, un sacerdote, me interrogó acerca del argumento de mi novela, y yo tuve a bien ocultarle que se trababa de una relación lésbica), al poco, digo, llegó la marabunta. Un puñado de periodistas, flashes, hombres de negro con hechuras de armarios roperos. Todo el mundo rodeando a una figura menuda, de ropas chillonas: &lt;strong&gt;María Teresa Fernández de la Vega&lt;/strong&gt;. Tragué saliva. Tuvimos, los organizadores y los premiados, que alinearnos como si fuéramos a recibir al Rey. Y, entonces, fue pasando por delante de nosotros, uno a uno, saludando y diciendo algunas palabras. Yo estaba en último lugar. Y allí se quedó más tiempo. Se sorprendió de mi juventud, y estuvimos un rato hablando sobre la novela.... aunque creo que lo que en verdad le sorprendió muy mi falta de protocolo y mi ropa de calle. Fue divertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego pasé el peor rato del día. La entrega de premio encima del escenario, ante la mirada de todo el mundo. Un presentador dio paso a los galardonados. Todos ellos, sacerdote incluido, se pusieron ante el atril y el micrófono y declamaron discursos aprendidos de memoria, llenos de adjetivos, enfáticos, protocolarios, bellísimos. La gente aplaudía y la vicepresidenta asentía con la cabeza. A esas alturas, lo prometo, lo juro y perjuro, yo estaba ahí sentado, amasándome las manos, y todavía no había pensado qué iba a decir. No había preparado nada, no sé por qué. Fue como si me diera más apuro decir algo de memoria que quedar en evidencia porque no sé hablar en público. De hecho, empecé a bromear mentalmente conmigo mismo mientras la gente se alargaba con sus discursos aburridos y meándricos. Me decía, entre chuflas y veras, &lt;em&gt;va, Sergio, ahora dirás que te vas a fundir la pasta del premio y que hale, buenos días, buenas tardes y buenas noches, y entonces harás mutis por el foro dejando al auditorio enmudecido de estupor.&lt;/em&gt; &lt;em&gt; &lt;/em&gt;Otra parte de mí, la más cabal, no se podía creer que tuviera ganas de bromear en aquellos momentos críticos, cuando sólo faltaban minutos para hacer el ridículo frente a tanta corbata y tanta deferencia de cartón piedra. Al final, segundos antes, medio hilvané cuatro ideas y eso fue lo que dije. Pasé por la mesa, recogí los premios de la mano de la vicepresidenta y de un enjuto y vetusto Valentín García Yebra (si me hubieran dicho que tiene 190 años, me lo creo), me puse ante el micrófono y pronuncié mi primera frase triunfal: Bueno&lt;em&gt;, me parece que se me da mejor escribir que hablar en público&lt;/em&gt;. Luego, todo fluyo de manera bastante natural y los nervios se desvanecieron a medida que avanzaba por el discurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego volví a tener un intercambio de impresiones con la vicepresidenta (ella había pronunciado un largo discurso panfletario pero prefirió continuar hablando de mi novela) ante la atenta mirada de Seguridad.  Nos despedimos de ella. Y accedimos a una sala interior donde se celebraba un lujoso cóctel. Sí, de los de camareros de punta en blanco paseando bebidas y canapés exquisitos en sus bandejas. Allí me presentaron a más personas, gente importante, creo recordar. También me abordaron miembros del jurado para felicitarme y simples asistentes del público, para mostrar su interés por leer la novela en breve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comí y bebí lo que pude y, efectivamente, hicimos mutis por el foro: nos esperaban otras 6 horas de viaje hasta casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, para rematar, copio lo que el jurado dijo de la novela: &lt;em&gt;La Moleskine, narra la amistad que se va construyendo merced a una correspondencia electrónica entre unaprostituta que trabaja en una universidad norteamericana y una chica española. Las diversas experiencias de ambas dan lugar a una trama que acabará con la gula de una y la emigración de la otra, reunidas finalmente en una relación de amor. Escrita con gran destreza, entre sus recursos sobresalen el sentido del humor y el ahondamiento psicológico conque el autor destaca a sus personajes.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para finales de año, si todo marcha bien, aparecerá editada, probablemente, en Editorial Nostrum.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/07/la-moleskine-gana-un-premio.html' title='&quot;La moleskine&quot; gana un premio'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115222403267872069' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115222403267872069'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115222403267872069'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-115072163586382426</id><published>2006-06-19T14:35:00.000+02:00</published><updated>2006-06-19T14:53:55.883+02:00</updated><title type='text'>Los "doujinshi" o la piratería</title><content type='html'>Los &lt;em&gt;doujinshi&lt;/em&gt; son un tipo de comic japonés. Este manga tiene la particularidad de que plagia a otro manga. Pero no es sólo una copia. El artista debe contribuir de alguna forma a la obra que está copiando, transformándola de un modo sutil o significativo. Por ejemplo, puede mantener los mismos personajes pero cambiar la trama. O se puede crear un final alternativo.  De hecho, hay comités que examinan &lt;em&gt;doujinshi &lt;/em&gt;para incluirlos en exposiciones y rechazan cualquier imitación que sea meramente una copia. Su potencia en el mercado nipon no es nada despreciable, constituye una parte enorme de todo el manga que se publica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este tipo de vulneración del&lt;em&gt; copyright&lt;/em&gt; también es ilegal en Japón, sin embargo no existe un esfuerzo sistemático por parte de aquellos que controlan el mercado comercial del manga para cerrar el mercado del &lt;em&gt;doujinshi&lt;/em&gt;. Hay quien opina que el beneficio que recauda el marcado japonés del manga explica esta actitud indulgente. Por ejemplo, Salil Mehra, profesor de Derecho de la Universidad de Temple, tiene la hipótesis de que el mercado del manga acepta estas violaciones de derechos porque incitan a que el mercado del manga sea más rico y productivo. Todos perderían si se prohibieran los &lt;em&gt;doujinshi.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, que la suspensión de los derechos de autor tal y como los conocemos favorezca la creatividad de un mercado ya de por sí creativo no explica por qué los dueños individuales del &lt;em&gt;copyright&lt;/em&gt; no demandan a nadie. Si las leyes no hacen una excepción general para el &lt;em&gt;doujinshi&lt;/em&gt;, y de hecho en algunos ya se han producido algunas demandas aisladas, ¿por qué no hay un patrón más general que bloquee esta piratería descontrolada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta es que no hay suficientes abogados. No hay suficientes recursos para perseguir tantos casos. La normal social, aceptada y practicada naturalmente, es la que produce la legislación y no a la inversa (a no ser que los legisladores provengan del &lt;strong&gt;III Reich&lt;/strong&gt;).&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No nos debe parecer tan extraña esta práctica, sólo recordar que &lt;strong&gt;Disney &lt;/strong&gt;ha hecho lo mismo en casi todos sus películas.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/06/los-doujinshi-o-la-piratera.html' title='Los &quot;doujinshi&quot; o la piratería'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=115072163586382426' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115072163586382426'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/115072163586382426'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-114790429101210496</id><published>2006-05-18T00:09:00.000+02:00</published><updated>2006-05-18T00:18:11.026+02:00</updated><title type='text'>Capitulo 16 de Las gafas de Platon</title><content type='html'>Ya está. Ya llegó. A disfrutarlo. Nuestro protagonista se embarca en la escritura de un nuevo tratado heterodoxo. En esta ocasión, acerca de la espiral del conocimiento. Una guía que todo el mundo debería leerse antes de escuchar a los intelectualoides de pacotilla que campean a sus anchas por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la sección de Novela podcast de la derecha podréis acceder al capítulo. O lo podéis descargar directamente desde &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/podcast/platon/platon15.mp3"&gt;aquí.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el próximo capítulo.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/05/capitulo-16-de-las-gafas-de-platon.html' title='Capitulo 16 de Las gafas de Platon'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=114790429101210496' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114790429101210496'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114790429101210496'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-114531107887397752</id><published>2006-04-17T22:44:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T00:00:30.080+02:00</updated><title type='text'>La enseñanza finesa</title><content type='html'>¿Por qué &lt;strong&gt;Finlandia&lt;/strong&gt; posee el mejor sistema educativo de &lt;strong&gt;Europa&lt;/strong&gt; y uno de los mejores del mundo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez porque para ser profesor en &lt;strong&gt;Finlandia&lt;/strong&gt; no basta con aprobar unas oposiciones. Los profesores son super profesores, enseñan porque ésa es su verdadera vocación. Por ello son tan respetados por aquellos lares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez porque entran a las ocho de la mañana. A las 12 comen, y la comida se considera una clase más: se aprende a comer, se aprende urbanidad y se aprende a convivir. A las 3 se acaba la jornada. Y nunca les mandan más de media hora o una hora como mucho de deberes para casa. Tienen menos horas lectivas, pero aprenden más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez porque existe la atención personalizada al alumno, hay políticas de integración, no fomentan la competitividad sino la solidaridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez porque los trabajos manuales son fundamentales, saber hacer cosas con las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez porque los críos empiezan a escolarizarse a partir de los siete años de edad (antes se considera contraproducente, pues lo que necesitan, según los pedagogos, es el contacto y el cariño de los padres).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión es que, año tras años, los alumnos fineses lideran la &lt;strong&gt;comprensión de escritura&lt;/strong&gt;, por encima de Canadá y Australia (España se sitúa en la posición 18). En &lt;strong&gt;cultura matemática&lt;/strong&gt; se encuentran en la cuarta posición, por detrás de Japón, Corea y Nueve Zelanda (España en la 23). Y en &lt;strong&gt;cultura científica&lt;/strong&gt; en tercer lugar, por detrás de Corea y Japón (España en la 19).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;España, cómo no, se sitúa por debajo de la media en las tres materias. Y &lt;em&gt;olé&lt;/em&gt;.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/04/la-enseanza-finesa.html' title='La enseñanza finesa'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=114531107887397752' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114531107887397752'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114531107887397752'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-114409146854705008</id><published>2006-04-03T20:55:00.000+02:00</published><updated>2006-04-03T21:11:08.570+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 15 del Podcast Las Gafas de Platón</title><content type='html'>Pues aquí llega sin ningún retraso (a pesar de la longitud y complejidad) el &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/pplaton.html"&gt;capítulo 15 &lt;/a&gt;de la novela podcast &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/platon.html"&gt;Las gafas de Platón&lt;/a&gt;, el titulado &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/podcast/platon/platon14.mp3"&gt;Tengo 14 años&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Superamos los 30 minutos de duración y recreamos una clase de &lt;strong&gt;primero de BUP&lt;/strong&gt; en plena efervescencia. Aunque en ocasiones se escuche barullo, en el fondo no es más que la superposición de mi propia voz en distintos tonos. No queda muy verosímil, pero sí muy divertido, y eso es lo que cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asistiremos a la debacle que se sucede en cualquier instituto español. Aunque parezca una exageración, prometo que prácticamente todas las situaciones aparecidas en el capítulo están extraidas de mi experiencia en el instituto &lt;strong&gt;Res Nostra&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Barcelona&lt;/strong&gt;, allá por el año 1995-96. Incluso, algunas secuencias son copias exactas del audio que en su día registré en una grabadora (sí, ya por aquel entonces me cuidaba de dejar para la posteridad aquel infierno, con vistas, quizá, de escribir una novela lo más aproximada posible). Así que todo lo que escharéis es la pura (y la puta) realidad, digan lo que digan los medios de comunicación. (Tengo por evidente que hoy en día la cosa, lejos de mejorar, se ha puesto mucho más cruda. Qué miedo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También veremos como &lt;strong&gt;Juan Andersen&lt;/strong&gt; adopta una solución tajante y brutal para subsanar lo que él denomina cáncer cerebral que sufre su amigo y pupilo &lt;strong&gt;Javier&lt;/strong&gt;. Esto es: que se está convirtiendo en un tío bueno, y la belleza podría destrozar todo lo que él se ha cuidado de construir dentro de su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que lo disfruteis, pues es quizá uno de los capítulos que más trabajo nos ha llevado. Hasta el próximo.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/04/captulo-15-del-podcast-las-gafas-de.html' title='Capítulo 15 del Podcast Las Gafas de Platón'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=114409146854705008' title='4 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114409146854705008'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114409146854705008'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-114393325108153532</id><published>2006-04-02T01:06:00.000+02:00</published><updated>2006-04-02T01:14:13.706+02:00</updated><title type='text'>Avalancha de rarezas</title><content type='html'>Releyendo el magnífico ensayo de divulgación matemática de &lt;em&gt;John Allen Paulos&lt;/em&gt;, &lt;strong&gt;El hombre anumérico&lt;/strong&gt;, me he tropezado con el siguiente fragmento, que reincide en la extravagante tesis que planteé en esta otra &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/2006/02/una-forma-de-acabar-con-eta.html"&gt;entrada&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Recordemos que la rareza, por sí misma, conlleva publicidad y esto hace que sucesos raros parezcan corrientes. Los  secuestros por terroristas y los envenenamientos por cianuro reciben una cubertura excepcional, adornada por perfiles de las familias conmocionadas, etc., y sin embargo el número de muertos por el tabaco equivale aproximadamente a tres aviones Jumbo estrellándose cada día, más de 300.000 norteramericanos al año. El SIDA, por muy trágico que sea, palidece si lo comparaños con la más prosaica malaria, u otras enfermedades por el estilo. El alcoholismo, que en los Estados Unidos es la causa directa de 80.000 a 100.000 muertes al año e indirectamente provoca otras 100.000, es, por una serie de razones, considerablemente más costoso que la drogadicción. No es difícil pensar en otros ejemplos (hambrunas o incluso genocidios de los que escandalosamente se habla poco o nada), pero es necesario que periódicamente los vayamos recordando, para poder mantener la cabeza por encima de la nieve de las avalanchas de los medios de información.&lt;/span&gt;</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/04/avalancha-de-rarezas.html' title='Avalancha de rarezas'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=114393325108153532' title='0 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114393325108153532'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114393325108153532'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-114339860607473218</id><published>2006-03-26T20:30:00.000+02:00</published><updated>2006-03-26T20:43:26.103+02:00</updated><title type='text'>Capitulo 14 del podcast Las gafas de Platon</title><content type='html'>Esta semana hemos cumplido y ya está aquí el &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/pplaton.html"&gt;capítulo 14 &lt;/a&gt;de &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/platon.html"&gt;Las gafas de Platón&lt;/a&gt;: &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/podcast/platon/platon13.mp3"&gt;Tengo 13 años&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un capítulo corto, unos 15 minutos. A nuestros protagonistas, &lt;strong&gt;Juan Andersen&lt;/strong&gt; (Elvira Rodríguez) y &lt;strong&gt;Javier Avogadro&lt;/strong&gt;, les han mandado escribir un cuento para la clase de Literatura. Ambos narrarán de viva voz su propio cuento, cuyo argumento seguramente escandalizará al profesorado. Iconoclastas cuentos que escriben por el mero placer de tocarle las narices a los demás, para demostrar que están muy por encima de los convencionalismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el próximo capítulo (que se presenta interesante, pues ingresan en el instituto y Avogadro es víctima de su despertar sexual... y Juan Andersen deberá hacer algo para evitarlo). Un capítulo largo y complejo y con multitud de nuevos personajes. Esperamos poder tenerlo a vuestra disposición en unos diez días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que aproveche.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/03/capitulo-14-del-podcast-las-gafas-de.html' title='Capitulo 14 del podcast Las gafas de Platon'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=114339860607473218' title='3 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114339860607473218'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114339860607473218'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-114305721222459513</id><published>2006-03-22T20:30:00.002+01:00</published><updated>2006-03-22T21:53:49.130+01:00</updated><title type='text'>El Diluvio es insostenible</title><content type='html'>Oh, las &lt;strong&gt;Matemáticas.&lt;/strong&gt; Tan temidas en nuestra época escolar. Y aunque nuestros profesores se empecinan en hacernos ver por activa, por pasiva y por perifrástica que los números son fundamentales para la vida diaria nosotros seguimos renegando de ellos. No los vemos útiles. Sí, es útil sumar, restar, multiplicar y dividir. Es útil saber que no se pueden sumar peras y manzanas, como bien hizo la &lt;a href="http://www.escolar.net/MT/archives/2005/06/peras_y_manzana.html"&gt;Botella&lt;/a&gt; al hablar sobre los matrimonios entre homosexuales. Es muy útil, en definitiva, a nivel básico. Pero cuando empezamos con los logaritmos y las ecuaciones de segundo grado con tropecientas incógnitas.... ahí, ahí ya no le vemos la utilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen, entonces, que bien, que no sirve para nada saber resolver problemas tan enrevesados, que no existe aplicación en la vida diaria y mundana. Pero tamaña complejidad numérica es útil a nuestra masa gris para organizarse, para pensar mejor y más fluidamente. Es justo también la razón que enarbolan los profesores de lenguas muertas, como el griego y el latín. Estructuración cerebral. Eso suena utilísimo. Pero no convence, y mucho me temo que tampoco es un argumento con demasiado fundamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte, existen divulgadores como &lt;strong&gt;John Allen Paulos&lt;/strong&gt;. Uno de los matemáticos más entretenidos que conozco. Y alguien que demuestra la verdadera utilidad de tener una mente formada matemáticamente. Es posible que el error esté en el sistema educativo, que imparte unos sistemas matemáticos encorsetados, poco dinámicos, que jamás se aplican a problemas reales. Así que, a quien aún quiera reconciliarse con una materia tan árida como ésta, a quien le quede una porciúncula de fe, le recomiendo encarecidamente la lectura de cualquiera de sus libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con él se aprende a leer el periódico con un nuevo sentido crítico y a detectar noticias falsas o sobredimensionadas (al ejemplo de mi entrada &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/2006/02/una-forma-de-acabar-con-eta.html"&gt;Una forma de acabar con ETA me remito&lt;/a&gt;). Se aprende que las estadísticas son falsas según cómo se afronten. Se aprende que jugar a la lotería es un impuesto que subsiste precisamente gracias a la ignorancia en &lt;strong&gt;Matemáticas&lt;/strong&gt;. Se aprende, incluso, a leer &lt;strong&gt;La Biblia&lt;/strong&gt; con otros ojos, más críticos, más escépticos, más entrenados para vislumbrar los hilos que conforman la realidad. Como muestra, de su libro &lt;em&gt;El hombre anumérico&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Génesis dice que durante el Diluvio &lt;&lt;... quedaron cubiertos todos los montes sobre la faz de la tierra...&gt;&gt;. Si se toma esto literalmente, resulta que la capa de agua sobre la tierra tendría entre 5.000 y 6.000 metros de grosor, lo que equivale a más de 2.500 millones de kilómetros cúbicos de agua. Como según el relato bíblico del Diluvio duró 40 días con sus noches, es decir sólo 960 horas, la tasa de caída de la lluvia ha de haber sido por lo menos de cinco metros por hora, suficiente para echar a pique un avión y con mayor motivo un arca cargada con miles de animales a bordo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá mi profesor de Matemáticas hubiera leído a &lt;strong&gt;Allen Paulos&lt;/strong&gt; algún vez.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/03/el-diluvio-es-insostenible_22.html' title='El Diluvio es insostenible'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=114305721222459513' title='0 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114305721222459513'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114305721222459513'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-114269370045671448</id><published>2006-03-18T15:34:00.000+01:00</published><updated>2006-03-18T15:55:00.466+01:00</updated><title type='text'>El despertador del cerebro</title><content type='html'>Es curioso. Ayer era viernes y estaba agotado. Arrastraba un déficit de sueño considerable y tenía la intención de hacer una maratón de sueño para recuperarme. Sin embargo, me ocurre algo que nunca he entendido: cuando llevo más de 24 horas sin dormir, luego no consigo dormir del tirón más de 3 o 4 horas. Como si mi cuerpo ya se hubiera acostumbrado a vivir en una perpetua vigilia. O, si llevo una temporada levantándome cada día a la misma hora, cuando por fin puedo dormir a pierna suelta, me despierto a la misma hora aunque haya desconectado la terebrante alarma pulsátil del despertador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que esta mañana, a pesar de desear con todas mis fuerzas dormir y dormir, a pesar de que mi cuerpo pedía a gritos una ración extra de cama, me he levantado a la misma hora de siempre. Sí, como si el cerebro dispusiera de su propio despertador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto me recuerda a un magistral fragmento de &lt;em&gt;El misterio de la cripta embrujada&lt;/em&gt;, de &lt;strong&gt;Eduardo Mendoza&lt;/strong&gt; (un autor, dicha sea de paso, que me encanta, pero que años ha me sustrajo algo más de 4 millones de las antiguas pesetas: algún día me atreveré a explicar cómo). Me hizo muchísima gracia en su día (el fragmento, no la sustracción de los 4 millones), y hoy me sigue pareciendo una excelente síntesis psicológica de nuestro subconsciente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Con este consuelo me metí en la cama y traté de dormirme repitiendo para mis adentros la hora en que quería despertarme, pues sé que el subconsciente, además de desvirtuar nuestra infancia, tergiversar nuestros afectos, recordarnos lo que ansiamos olvidar, revelarnos nuestra abyecta condición y destrozarnos, en suma, la vida, cuando se le antoja y a modo de compensación, hace las veces de despertador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún sigo leyendo a Mendoza. Aún me gusta. Pero deja en evidencia que no es muy buena idea saber demasiado de la vida personal de ese autor que tanto nos gusta. Por esa razón, hace tiempo que separé las creaciones artísticas del autor. Del autor sólo me importa su nombre, algo que consigne (y, en cierta medida, avale) que volveré a disfrutar de una obra. Si luego me cuentan que tal o cual artista es también un asesino en serie o un pederasta reincidente, no me importa. No me incumbe. Por eso aún sigo leyendo a Mendoza. Y aún me gusta.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/03/el-despertador-del-cerebro.html' title='El despertador del cerebro'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=114269370045671448' title='2 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114269370045671448'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114269370045671448'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-114251261456465762</id><published>2006-03-16T13:22:00.000+01:00</published><updated>2006-03-16T13:36:54.576+01:00</updated><title type='text'>Capítulo 13 de Las gafas de Platón</title><content type='html'>Sí, por fin, por fin un nuevo capítulo de esta insignie &lt;a href="http://www.sergioparra.net/~sparra/paginas/pplaton.html"&gt;novela podcast&lt;/a&gt;. Lamento los retrasos, prometo mayor regularidad para los próximos... aunque podéis continuar enviándome mails para que no me duerma en los laureles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este ha sido otro capítulo largo, casi 30 minutos de lectura.  Aquí, &lt;strong&gt;Juan Andersen&lt;/strong&gt; (o Elvira Rodríguez) ya cuenta con 12 años. Continúa su relación con su nuevo amigo, &lt;strong&gt;Javier Avogadro&lt;/strong&gt;, instilándole los conocimientos que él cree oportunos, educándole, formándole a su imagen y semejanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el presente capítulo, se introducirá &lt;em&gt;El libro de los hilos&lt;/em&gt;, un cuaderno que &lt;strong&gt;Juan Andersen&lt;/strong&gt; escribirá al alimón con Javier, y que constituye el corpus de todas sus ideas acerca del gregarismo del ser humano y cómo manejarlo, cual titiriteros. Como contrapunto: una pequeña intervención de la abuela, que será quien les suministrará el cuaderno, a imagen y semejanza al que portaba el &lt;strong&gt;doctor Jones&lt;/strong&gt; (Sean Connery) en &lt;em&gt;Indiana Jones y la última cruzada&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero lo disfrutéis tanto como yo lo he hecho escribiéndolo y grabándolo. Para los próximos capítulos, cuando Juan y Javier entren en plena pubertad, prometo algo de pirotecnia hormonal. Pero eso será la próxima semana. Hasta entonces.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/03/captulo-13-de-las-gafas-de-platn.html' title='Capítulo 13 de Las gafas de Platón'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=114251261456465762' title='1 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114251261456465762'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114251261456465762'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-114242010869444876</id><published>2006-03-15T11:42:00.000+01:00</published><updated>2006-03-15T11:55:08.716+01:00</updated><title type='text'>Unas pinceladas sobre las modas (y ciencia)</title><content type='html'>Le doy la palabra a la divertidísima &lt;strong&gt;Connie Willis&lt;/strong&gt;, una entrañable mujer de barrio residencial y aspecto mundano que, cosas de la vida, se dedica a escribir ciencia ficción en sus ratos libres. De su novela &lt;em&gt;Oveja Mansa&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es casi imposible señalar el comienzo de una moda. Para cuando empieza a reconocerse como tal, sus orígenes se pierden en el pasado, y tratar de localizarlos es exponencialmente más difícil que, pongamos por caso, buscar las fuentes del Nilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, probablemente haya más de una fuente. En segundo lugar, estás tratando con la conducta humana; Speke y Burton sólo tuvieron que enfrentarse a cocodrilos, rápidos, y la mosca tsetsé. En tercer lugar, sabemos algunas cosas sobre los ríos (por ejemplo, que fluyen cuesta abajo), pero las modas parecen brotar creciditas de la nada y sin ningún motivo aparente. Vean si no el caso del &lt;em&gt;puenting&lt;/em&gt;. O el de las lámparas de Java.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo pasa con los descubrimientos científicos. A la gente le gusta considerar la ciencia como algo racional y razonable, que avanza paso a paso, de la hipótesis al experimento y por último a las conclusiones. El doctor Chin, el ganador de la beca Niebnitz del año pasado, escribió: &lt;&lt;el&gt;&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más lejos de la verdad. El proceso científico es exactamente igual que cualquier otra empresa humana: complicado, azaroso y mal dirigido, y depende enormemente de la casualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fíjense en Alexander Fleming, que descubrió la penicilina cuando una espora entró por la ventana de su laboratorio y contaminió uno de sus cultivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O en Roentgen. Estaba trabajando con un tuvo de rayos catódicos rodeado de planchas de cartón negro cuando vio un parpadeo de luz al otro lado de su laboratorio. Una hoja de papel cubierta de patinocianuro de bario fosforescía, aunque estaba aislada del tubo. Curioso; extendió la mano y la colocó entre el tubo y la pantalla. Y vio la sombra de los huesos de su mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fíjense en Galvani, que estaba estudiando el sistema nervioso de las ranas cuando descubrió la corriente eléctrica. O Messier. No estaba buscando galaxias cuando las descubrió. Buscaba cometas. Sólo las cartografió porque intentaba deshacerse de una molestia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de eso hace que el doctor Chin no merezca el millón de dólares de la beca Niebnitz. No es necesario comprender cómo funciona algo para hacerlo. Es el caso de conducir. Y del inicio de las modas. Y de enamorarse.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/03/unas-pinceladas-sobre-las-modas-y.html' title='Unas pinceladas sobre las modas (y ciencia)'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=114242010869444876' title='4 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114242010869444876'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114242010869444876'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20386472.post-114216910703850654</id><published>2006-03-12T14:01:00.000+01:00</published><updated>2006-03-12T14:11:47.050+01:00</updated><title type='text'>Dislates literarios</title><content type='html'>Un alemán llamado &lt;strong&gt;Christianus Pierius&lt;/strong&gt; escribió un poema sacro en latín titulado &lt;em&gt;Christus crucifixus&lt;/em&gt;, que constaba de unos mil versos &lt;strong&gt;(1000)&lt;/strong&gt; cuyas palabras empezaban todas por &lt;strong&gt;C&lt;/strong&gt;. Comenazaba así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Currite, castalides. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Christo camitante camaenae.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me han fascinado estos desafíos literarios sin más sustento que el de epatar al personal, así como los vericuetos de la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/OuLiPo"&gt;Literatura Potencial (OuLiPo). &lt;/a&gt;A veces, se agradece una dosis lúdica en la forma y no sólo en el fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que hace años, cuando empecé en esto del escribir, cuando mi edad sólo tenía un guarismo, me propuse escribir una novela magna y grandilocuente, gigantesca, enorme, que inyectara un poco de humildad en sus lectores. Su particularidad fundamental: en su texto figuraría, al menos en una mención, todas (y digo absolutamente todas) las palabras del &lt;strong&gt;Diccionario de la Real Academia&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fortuna para todos, jamás la terminé.</content><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sergioparra.net/~sparra/2006/03/dislates-literarios.html' title='Dislates literarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20386472&amp;postID=114216910703850654' title='1 comentarios'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sergioparra.net/~sparra/atom.xml' title='Enviar comentarios'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114216910703850654'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20386472/posts/default/114216910703850654'/><author><name>Sergio Parra</name></author></entry></feed>