14 septiembre 2006
Capítulo 17 de Las gafas de Platón
Pues sí. El milagro llegó. Después de eternas dilaciones, por fin, ¡por fin!, ha llegado el nuevo capítulo de Las gafas de Platón, Tengo 16 años. Mil perdones a la audiencia que esperaba ansiosa las aventuras de Juan Andersen (AKA Elvira Rodríguez), y sobre todo mil nonillones de perdones a los que me han enviado recordatorios en forma de correos, comentarios en el blog o llanos exabruptos mediante telepatía.
Para subsanar, en parte, la demora, el episodio que nos ocupa tiene una duración que casi roza los tres cuartos de hora. El capítulo más largo hasta la fecha. Espero que lo disfrutéis. Y prometo (sí, lo prometo, dejad de reiros) que volveremos a la regularidad de nuestros inicios.
¿Y de qué va esto? Situémonos, que después de tanto tiempo sospecho que muchos oyentes ya se habrán perdido. Elvira Rodríguez ya ha cumplido 16 años, así como su gran compañero de correrías intelectuales, Javier Avogadro. Sin embargo, algo terrible amenaza su amistad, algo llamado "adolescencia". Javier empieza a interesarse peligrosamente por las chicas, por ello no acabará de entender las batallas dialécticas de Elvira contra su tía, a propósito de la invocación de un espíritu del más allá. Como es habitual, Elvira enarbolará su sentido crítico y su mala leche, sazonado con sus conocimientos científicos, bien que Javier sólo parece interesado en enarbolar su miembro viril. Las cosas se complican, en el próximo episodio escucharemos cómo subsanan el problema. Por el momento, os dejamos con este ácido capítulo que empitona frontalmente contra las pseudociencias y, de rebote, contra la fe irracional de la que hace gala la mayoría de gente.
Que aproveche y hasta la próxima semana (lo prometo).
Para subsanar, en parte, la demora, el episodio que nos ocupa tiene una duración que casi roza los tres cuartos de hora. El capítulo más largo hasta la fecha. Espero que lo disfrutéis. Y prometo (sí, lo prometo, dejad de reiros) que volveremos a la regularidad de nuestros inicios.
¿Y de qué va esto? Situémonos, que después de tanto tiempo sospecho que muchos oyentes ya se habrán perdido. Elvira Rodríguez ya ha cumplido 16 años, así como su gran compañero de correrías intelectuales, Javier Avogadro. Sin embargo, algo terrible amenaza su amistad, algo llamado "adolescencia". Javier empieza a interesarse peligrosamente por las chicas, por ello no acabará de entender las batallas dialécticas de Elvira contra su tía, a propósito de la invocación de un espíritu del más allá. Como es habitual, Elvira enarbolará su sentido crítico y su mala leche, sazonado con sus conocimientos científicos, bien que Javier sólo parece interesado en enarbolar su miembro viril. Las cosas se complican, en el próximo episodio escucharemos cómo subsanan el problema. Por el momento, os dejamos con este ácido capítulo que empitona frontalmente contra las pseudociencias y, de rebote, contra la fe irracional de la que hace gala la mayoría de gente.
Que aproveche y hasta la próxima semana (lo prometo).
Comments:
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Por fin!!!
Tenia meses esperando... te mando a matar si dejas tu obra incompleta... ya no t pertenece... nos pertece a nosotros!
jajajaja
Grandioso todo lo q haces! felicitaciones y mucho exito.
Saludos desde Venezuela
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Tenia meses esperando... te mando a matar si dejas tu obra incompleta... ya no t pertenece... nos pertece a nosotros!
jajajaja
Grandioso todo lo q haces! felicitaciones y mucho exito.
Saludos desde Venezuela
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