17 febrero 2006
Archimboldi
Después de leer El libro de las ilusiones, de Paul Auster, de nuevo tan austeriano como siempre, me he embarcado en la lectura de la voluminosa 2666, la obra que Roberto Bolaño dejaba antes de morir. Empecé su lectura con algo de desconfianza, predispuesto a abandonarla al menor signo de aburrimiento. Sin embargo, por el momento parece que la cosa marcha. Esperemos que no decaiga.
Sus cuatro protagonistas, obsesionados por un evanescente escritor que casi nadie ha visto jamás en persona, Benno von Archimboldi, consiguen acceder a una reseña aparecida en un periódico de Berlín a propósito de la publicación de Lüdicke, la primera novela de Archimboldi. La reseña, firmada por un tal Schleiermacher, intentaba fijar la personalidad del novelista con pocas palabras. Palabras que paso a reproducir, porque me han parecido (ejem) muy familiares:
Sus cuatro protagonistas, obsesionados por un evanescente escritor que casi nadie ha visto jamás en persona, Benno von Archimboldi, consiguen acceder a una reseña aparecida en un periódico de Berlín a propósito de la publicación de Lüdicke, la primera novela de Archimboldi. La reseña, firmada por un tal Schleiermacher, intentaba fijar la personalidad del novelista con pocas palabras. Palabras que paso a reproducir, porque me han parecido (ejem) muy familiares:
Inteligencia: mediaCarácter: epiléptico
Cultura: desordenada
Capacidad de fabulación: caótica
Prosodia: caótica
Uso del alemán: caótico
Comments:
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Me cuesta pensar que alguien pueda dejar "2666", porque lejos es la novela más avasallante que se haya publicado en años en la lengua española.. Paul Auster, bueno, leí "Leviatán" y no me produjo grandes cosas, es un buen escritor, solo eso
No padezcas, Diego, por el momento no pienso dejar de leer "2666". Pero como soy poco amigo de los mitos intocables... no prometo nada ;)
No sé quién dijo que no hay obligación alguna a terminar un libro, sobre todo porque quizá no fue escrito para nosotros.
No sé quién dijo que no hay obligación alguna a terminar un libro, sobre todo porque quizá no fue escrito para nosotros.
Comenzar a leer 2666 fue complicado pero mas complicado aun fue terminarlo. Me vi totalmente perdido en un infierno de imagenes.
Miguel L. Veloz
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Miguel L. Veloz
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